El encanto del lenguaje en las novelas de Lamine Saidi
En la literatura, el lenguaje es a la vez medio y fin. Informa y entretiene, aporta conocimientos al lector y le proporciona placer. Lamine Saidi, en su vida, fue un maestro del lenguaje, trasladándolo de un nivel a otro y de un registro a otro, manejándolo como un músico: a veces lo abre para mostrar sus matices, y otras veces lo apaga para convertirlo en un espectro o en algo etéreo.
La novela del novelista tunecino Lamine Saidi se abre con una interrelación y una mezcla entre las artes de la retórica y sus variedades, y la dulzura y el encanto de la expresión en el anhelo, la creación y la deducción… Y el lenguaje mismo se mantiene hasta el final basado en la belleza, el suspense y el embelesamiento del lector…
Y lo primero que nos llama la atención en la lengua de Lamine Saidi son dos características: la cadencia basada en la rima y la sugerencia basada en la filosofía y la sabiduría en la representación de las cosas. Esta lengua abarca todas las novelas de Lamine Saidi:
– El ruido de los ciegos
– El último exilio
– La sombra de las espinas
– La ciudad de las mujeres
– La amo sin memoria
– Las estaciones del viento
Así, en su búsqueda constante de la renovación y la variedad en el uso de los estilos, encontramos que la belleza del lenguaje es una cualidad inherente a todos sus textos literarios, desde los prologos hasta el cuerpo de la obra. Al novelista tunecino Lamine Saidi le seduce el juego del lenguaje, al que se entrega y para el que crea personajes, acontecimientos y situaciones con una creatividad que no carece de profundidad a la hora de representar los hechos intelectuales, incluyendo la política, la religión, la sociedad y la filosofía de vida contemporánea del escritor, así como una visión del futuro con precisión y profundidad en la lectura del presente en los distintos países del mundo.
Y por jugar con el lenguaje entendemos lo que llamamos la evocación de los grandes textos en sus obras novelísticas, lo que empuja al lector a volver de vez en cuando a su acervo textual y ver en él fragmentos que se repiten de forma descarada en un momento, velados en otro, y disfrazados en un tercero.
El lenguaje en las novelas de Lamine Saidi es rico, variado e intenso, y expresa con claridad la profundidad del pensamiento del autor y su representación de lo más recóndito del ser humano en relación con con un sentido estético, lingüístico e intelectual .




